Elegir entre constituirse como una Sociedad por Acciones Simplificada (SAS) o ejercer como Persona Natural es una de las decisiones más importantes para cualquier emprendedor o profesional independiente en Colombia. Esta elección no solo impacta la carga tributaria, sino también la responsabilidad legal, el acceso a financiamiento y la proyección de crecimiento del negocio. En este análisis detallado, exploramos las diferencias clave entre ambas figuras desde una perspectiva financiera y legal, con el objetivo de ayudarte a tomar una decisión informada y estratégica.

¿Qué es una SAS y qué implica ser Persona Natural en Colombia?

Sociedad por Acciones Simplificada (SAS)

La SAS es una figura jurídica creada por la Ley 1258 de 2008 en Colombia. Permite a uno o varios socios constituir una empresa con responsabilidad limitada al capital aportado. Es la forma societaria más utilizada en el país por su flexibilidad y ventajas tributarias.

Persona Natural

Una Persona Natural es un individuo que ejerce una actividad económica a título personal, sin constituir una empresa formal. Aunque puede registrarse como comerciante ante la Cámara de Comercio, su responsabilidad legal es ilimitada, lo que significa que responde con todo su patrimonio personal.

Análisis comparativo: SAS vs. Persona Natural

CriterioSASPersona Natural
Responsabilidad legalLimitada al capital aportadoIlimitada (responde con su patrimonio)
ConstituciónRequiere escritura privada y registro en Cámara de ComercioSolo registro como comerciante
TributaciónImpuesto de renta para personas jurídicas (35%)Impuesto de renta para personas naturales (tarifa progresiva hasta 39%)
ContabilidadObligatoria bajo NIIFDepende del régimen (simplificado u ordinario)
Acceso a créditoMayor facilidad y respaldo institucionalLimitado, depende del historial personal
Costos de mantenimientoAltos (contador, impuestos, Cámara de Comercio)Bajos (menos obligaciones formales)
Flexibilidad operativaAlta, permite múltiples socios y emisión de accionesLimitada a la capacidad del individuo

Implicaciones financieras: ¿Cuál es más rentable?

Desde el punto de vista financiero, la elección entre SAS y Persona Natural depende del volumen de ingresos y la proyección de crecimiento. Una SAS puede deducir más gastos operativos, acceder a beneficios tributarios y reinvertir utilidades con mayor eficiencia. Sin embargo, también implica mayores costos administrativos.

Por ejemplo, si un profesional independiente factura menos de $120 millones COP al año, puede acogerse al Régimen Simple de Tributación como Persona Natural, pagando una tarifa reducida entre el 1.8% y el 5.4% sobre ingresos brutos. En cambio, una SAS debe pagar el 35% sobre utilidades netas, además de anticipos y retenciones.

Responsabilidad legal: ¿Qué riesgos asume cada figura?

Uno de los factores más críticos es la responsabilidad legal. En una SAS, los socios no responden con su patrimonio personal por las deudas de la empresa, salvo que se demuestre dolo o fraude. En cambio, una Persona Natural responde con todos sus bienes presentes y futuros, lo que representa un riesgo significativo en caso de demandas o incumplimientos financieros.

¿Qué figura es mejor para acceder a créditos y licitaciones?

Las entidades financieras y el Estado colombiano suelen preferir tratar con personas jurídicas. Una SAS tiene mayor facilidad para acceder a créditos empresariales, líneas de financiación del Banco de Desarrollo Bancóldex, y participar en licitaciones públicas. Además, proyecta mayor formalidad y confianza ante proveedores y clientes.

Costos de constitución y mantenimiento

Constituir una SAS en Colombia tiene un costo aproximado de $1.200.000 COP, incluyendo:

  • Registro en Cámara de Comercio (entre $400.000 y $600.000 COP)
  • Honorarios de contador o abogado (opcional, pero recomendable)
  • Compra de libros contables y firma digital

En contraste, registrarse como Persona Natural cuesta entre $100.000 y $200.000 COP, dependiendo de la ciudad y la actividad económica. Además, no requiere contador si se acoge al Régimen Simple o al Régimen de Responsabilidad No Responsable de IVA.

Casos reales: ¿Qué opinan los emprendedores colombianos?

En foros como Reddit Colombia y grupos de Facebook de emprendedores, muchos usuarios comparten sus experiencias. Por ejemplo, un usuario comenta: “Constituí una SAS para vender en Amazon y fue la mejor decisión. Me permitió abrir cuenta en Payoneer y facturar en dólares sin problemas con la DIAN”.

Otro usuario señala: “Como Persona Natural, tenía menos costos, pero cuando quise pedir un crédito para expandirme, el banco me exigió constituirme como empresa”.

¿Cuándo conviene cada figura?

Recomendado como Persona Natural si:

  • Estás iniciando y tus ingresos son bajos o moderados
  • No necesitas socios ni inversionistas
  • Tu actividad tiene bajo riesgo legal o financiero

Recomendado como SAS si:

  • Proyectas crecimiento rápido o internacionalización
  • Necesitas separar tu patrimonio personal del empresarial
  • Vas a contratar empleados o participar en licitaciones

Preguntas frecuentes (FAQ)

¿Puedo pasar de Persona Natural a SAS?

Sí. Puedes cerrar tu registro como Persona Natural y constituir una SAS en cualquier momento. Es un proceso legal independiente, pero debes tener en cuenta las implicaciones fiscales y contables.

¿Qué figura paga menos impuestos?

Depende del nivel de ingresos. Para ingresos bajos, la Persona Natural bajo el Régimen Simple puede pagar menos. Para ingresos altos, una SAS puede optimizar mejor los gastos deducibles.

¿Una SAS puede tener un solo socio?

Sí. La Ley 1258 permite que una SAS sea unipersonal, lo que la hace ideal para emprendedores individuales que desean limitar su responsabilidad.

¿Qué pasa si una SAS no tiene utilidades?

Si no hay utilidades, no se paga impuesto de renta, pero sí se deben cumplir otras obligaciones como la presentación de estados financieros, renovación de matrícula mercantil y retenciones en la fuente si aplica.

¿Qué figura es mejor para vender en plataformas como Amazon o Shopify?

Una SAS es más adecuada, ya que permite abrir cuentas bancarias empresariales, emitir facturas electrónicas y cumplir con requisitos internacionales de comercio electrónico.